En mi última publicación, exploramos el tema de la doble ciudadanía Italia-España, un asunto que ha generado gran interés, ya que va más allá del valor simbólico de un documento. Como muchos de ustedes han señalado, la doble ciudadanía está ligada a dos pilares fundamentales de las relaciones entre nuestros países: la economía y la cultura.

Un puente entre comunidades e instituciones

Como explicó Andrea Lazzari, presidente del Com.It.Es. de Madrid, en una reciente entrevista con Michele Rossi de Raia Diplomática, el Com.It.Es. es un punto de referencia para los italianos en el extranjero: recoge las necesidades de nuestra comunidad y las transmite a las instituciones italianas, mientras mantiene viva la cultura italiana en España.

La circunscripción de Madrid, con más de 126,000 inscritos en AIRE, refleja perfectamente cuán fuertes y dinámicos son los lazos entre nuestros dos países. No se trata solo de tradiciones: hablamos de una integración real que involucra todos los sectores de la sociedad, incluyendo el trabajo y las empresas.

Relaciones económicas: una asociación sólida

Las palabras de Marco Pizzi, presidente de la Cámara de Comercio Italiana para España, publicadas en el periódico económico Expansión, destacan la importancia estratégica del vínculo económico entre Italia y España. España se ha consolidado como el segundo destino para las inversiones de las empresas italianas, superado únicamente por Estados Unidos. Esta relación ha generado más de 100,000 puestos de trabajo, demostrando cómo nuestras economías pueden crecer juntas.

¿Por qué esta relación es especial?

No se trata solo de cifras, sino de conexiones. Las empresas italianas encuentran en España un mercado sumamente atractivo, gracias a un ecosistema en constante evolución que destaca por su impulso hacia la digitalización, su creciente enfoque en la sostenibilidad y su alta calidad de vida. Estos elementos hacen de España un destino ideal no solo para inversiones, sino también para el desarrollo de asociaciones estratégicas que favorecen el crecimiento mutuo.

Al mismo tiempo, los italianos que viven y trabajan en España contribuyen a fortalecer los lazos culturales y sociales entre ambos países, creando un diálogo único y continuo. Esta interacción enriquece a ambas naciones, generando nuevas oportunidades de colaboración y una profunda integración.

España, además, se posiciona como un punto de conexión comercial fundamental con América Latina. Este rol estratégico se apoya en una vasta red de transporte aéreo que facilita los intercambios, en acuerdos bilaterales que evitan la doble imposición fiscal y en una afinidad cultural e histórica que une a España con esta región, convirtiéndola en un puente natural para las empresas italianas interesadas en expandirse al otro lado del océano.

De particular interés es la definición de «osmosis social» que Marco Pizzi atribuye a la integración cultural entre Italia y España. Este proceso no se limita a raíces históricas comunes, sino que se proyecta hacia el futuro, alimentándose constantemente. Un ejemplo emblemático es el animado intercambio de estudiantes Erasmus, que representa una inversión en las nuevas generaciones, capaces de construir un puente aún más sólido entre las dos culturas.

A través de esta osmosis social, Italia y España no solo refuerzan sus relaciones bilaterales, sino que construyen un modelo de integración cultural y social que puede inspirar a toda la comunidad europea.

¿Y ahora, qué podemos hacer juntos?

Es fundamental consolidar las relaciones políticas y económicas dentro de la Unión Europea. Italia y España deben unir fuerzas para valorar los beneficios de su cooperación y enfrentar conjuntamente los desafíos globales. En este contexto, ya sea como ciudadanos particulares o empresas, cada uno de nosotros puede contribuir a fortalecer este vínculo.

La doble ciudadanía, como ya hemos mencionado y como subraya el profesor Michele Testoni, es un paso hacia una integración más profunda. Igualmente importante es que sigamos dialogando y construyendo puentes entre nuestras comunidades e instituciones, y compartiendo experiencias sobre cómo estamos fortaleciendo los intercambios económicos y culturales entre Italia y España.

Mi contribución personal

Comencé como abogado hace más de veinte años en Italia, primero en Casale Monferrato y luego en Milán, ayudando y apoyando a muchas personas. Me enorgullece seguir haciéndolo en España, tanto desde los despachos de Málaga y Barcelona como colaborando con asociaciones activas en lo social, como el Centro Español de Medicina Narrativa, o comprometidas en promover la cultura italiana, como la Sociedad Dante Alighieri de Málaga.

Estos continuos vínculos, junto con la experiencia de criar a una hija bilingüe, ciudadana italiana que vive en España, me motivan cada día a fortalecer los puentes de diálogo entre Italia y España.

¿Y ustedes? ¿Cuáles son sus experiencias entre Italia y España? ¿Por qué eligieron vivir aquí? ¿A qué se dedican? ¿Cuáles son las motivaciones profundas que los llevan a querer reforzar los lazos entre estos dos países?

¡Compartamos nuestras historias, creemos una red y fortalezcamos juntos el diálogo entre Italia y España!

Para saber más sobre iniciativas que puedan facilitar la integración entre los dos países, seguiré publicando noticias y acciones en esta dirección en el blog de mi página web.

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